De familia de agricultores de siempre, lleva cuatro años al frente de tres hectáreas dentro de la gran producción familiar, dedicada al tomate Raf; y ofrece algunas claves del cultivo de este producto

Lleva cuatro años dedicado al cultivo de tomate Raf, pero su familia lo hace desde hace 19 años. Joaquín Pérez Sola es un agricultor joven, pero con una grandísima experiencia de varias generaciones de cultivo en su familia. Bajo su dirección se produce tomate Raf en una finca de tres hectáreas y media, dentro de una producción familiar que alcanza la explotación de un total de 23 hectáreas.

Su invernadero está ubicado en la zona conocida como Los Martínez, junto a la pedanía de Los Albaricoques, en el término municipal de Níjar; un lugar de una gran fama en la producción del mejor tomate de sabor, el Raf. ¿Qué es lo que ocurre en esa zona? Joaquín lo describe con naturalidad: “Aquí siempre corre el aire y eso es muy importante. Hace más frío que en el resto, hay una diferencia de cinco grados menos con respecto a otras zonas cercanas de producción, lo cual hace que la mata pierda frutos en la parte de arriba, pero gane calidad en el resto. El resto de condicionantes son parecidos, porque el sol da en todas las zonas, aunque quizás haga menos calor que en otras zonas”.

tomate raf en invernadero grupo agroponiente

Son algunos de los ‘secretos’ para producir el mejor Raf, el mejor tomate del mundo. Para el responsable de la finca, “el tomate Raf está tan bueno porque la mata crea una condición de estrés que ‘come’ del tomate, le quita toda la acidez, el agua, y entonces se alimenta de él, del fruto. Incluso hay que tener cuidado con el tema de la denominada ‘peseta’, porque la mata come tanto del fruto que llega a marcar el tomate. Hay que tener un equilibrio entre el estrés de la mata, la alimentación de la misma respecto al fruto y también el riego, el clima y todo. En ese equilibrio se encuentra este tomate, que cuando se recoge tiene un sabor espectacular, ya que, a falta de agua, se concentra el sabor.

Pérez Sola explica, además, un elemento muy importante para que el Raf alcance el sabor que los consumidores buscan: el estrés. Y es que “este tomate necesita mucho estrés para poder desarrollarse. Esta mata, si no se cría con ese estrés no se consigue que sea un tomate asurcado y con estas características. Ello se consigue con el clima, las condiciones del agua, el abono y la forma de administrarlo y la sabiduría de mi padre y mi familia durante muchos años”.

tomate raf en invernadero grupo agroponiente

En este momento, su invernadero se encuentra en el ciclo de engorde y, por tanto, le restan dos semanas para iniciar la recolección. Se trata de una finca que se plantó el 24 de septiembre y, por tanto, lleva algo más de dos meses de plantación. Las condiciones climáticas han provocado que no se haya culminado aún el proceso, pero ya está a punto”.